Anoche, el Dodger Stadium fue escenario de uno de los partidos más memorables en la historia del béisbol. En el tercer juego de la Serie Mundial 2025, los Los Angeles Dodgers superaron a los Toronto Blue Jays por 6-5 tras 18 innings, en un duelo maratónico que igualó el récord de más entradas jugadas en una Serie Mundial.
Un arranque explosivo
Desde los primeros episodios, el juego prometía ser legendario. Los Dodgers tomaron la delantera con un jonrón solitario de Teoscar Hernández en el segundo inning. Un inning después, Shohei Ohtani amplió la ventaja con otro cuadrangular que puso el marcador 2-0.
Los Blue Jays no tardaron en responder: en la cuarta entrada, Alejandro Kirk conectó un jonrón de tres carreras que le dio la vuelta al partido. A partir de ese momento, ambos equipos se enfrascaron en una batalla cerrada, con cambios constantes de lanzadores y defensas que rozaban la perfección. Al llegar al noveno inning, el marcador se mantenía empatado, presagiando un desenlace épico.
Un duelo de resistencia y corazón
Con el paso de los innings extra, el cansancio físico y mental se hizo evidente. Los relevistas fueron los grandes protagonistas de la noche. El novato Will Klein, de los Dodgers, lanzó cuatro entradas sin permitir carrera, manteniendo viva la esperanza angelina.
Pero el héroe indiscutible fue Shohei Ohtani, quien tuvo una actuación histórica: llegó a base en nueve ocasiones, con dos jonrones, dos dobles y cinco bases por bola, una marca nunca antes vista en una Serie Mundial. Su rendimiento mantuvo a los Dodgers con vida en los momentos más críticos.
El swing que decidió la noche
Después de más de seis horas de juego y un sinfín de emociones, el momento decisivo llegó en la parte baja del inning 18. Con el marcador 5-5, Freddie Freeman conectó un jonrón de walk-off que selló el triunfo 6-5 para los Dodgers. El estadio estalló en júbilo y Freeman se convirtió en el primer jugador en la historia de la Serie Mundial en conectar más de un jonrón de walk-off en su carrera en este escenario.
Un partido para el recuerdo
Este encuentro pasará a los libros por varias razones:
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Empató el récord del partido más largo de Serie Mundial con 18 entradas y una duración total de 6 horas y 39 minutos.
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La actuación de Ohtani fue histórica, marcando un nuevo estándar para jugadores de doble rol.
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Los Blue Jays, pese a la derrota, demostraron temple y resistencia hasta el último lanzamiento.
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Con esta victoria, los Dodgers tomaron ventaja de 2-1 en la serie, y las estadísticas indican que los equipos que llegan con esa ventaja ganan el título en un 71 % de los casos.
Lo que viene
El impulso está del lado de Los Ángeles, que buscará aprovechar el momento para acercarse al campeonato. Sin embargo, los Blue Jays han mostrado el carácter suficiente para responder y mantener viva la serie.
“Es uno de los mejores juegos de la Serie Mundial de todos los tiempos”, resumió el manager Dave Roberts, visiblemente emocionado tras el histórico triunfo.











